Cross Catholic Outreach
Me gustaría que los amigos de nuestro ministerio que donaron tan generosamente para construir hogares nuevos y resistentes en Guatemala sepan lo mucho que sus actos de compasión lograron. Además de sacar a las familias de la pobreza extrema, protegerlas de las tormentas y brindarles un lugar seguro al cual llamar hogar, esos donantes les hicieron saber a las familias en esa zona lo mucho que Dios y la Iglesia los aman.
Desearía que cada uno de esos donantes pudiera haber estado ahí cuando el padre Francisco Hernández nos dijo: “¡Ustedes son el rostro de Dios para estas familias, y continuaremos manteniéndolos en nuestras oraciones!”
El padre Francisco, que brinda asistencia en estas comunidades remotas, ve con claridad al Señor trabajando a través de nuestra campaña reciente Elévese con Alegría. Conmovidos por la compasión, los católicos en los Estados Unidos donaron generosamente para que la diócesis de Suchitepéquez-Retalhuleu pudiera construir 64 hogares de bloques de concreto para familias que habitaban en chozas con goteras y piso de tierra. La campaña también amplió la ayuda agrícola, inició un ministerio de salud, amplió un programa de becas y distribuyó más que nunca comidas ricas en nutrientes.
Recientemente, tuve la bendición de conocer algunas de las familias leales conmovidas por estos regalos. A pesar de la pobreza agobiante en las zonas rurales de Guatemala, ¡su alegría fue enorme! Solo tenían una manera de explicar todos los cambios en sus comunidades sufridas, ¡debe ser la obra del Señor!
Para ayudarle a entender qué tan transformador ha sido este proyecto, déjeme compartir la historia de una de las familias específicas bendecidas por este regalo de un hogar nuevo.
Uno de los hogares nuevos que logramos ofrecer bendijo a la familia Morales con paredes fuertes, un techo resistente y un regalo que valoran más que nada, seguridad para sus hijos.
“Siempre temíamos, particularmente por las niñas, que nos mordieran las serpientes”, explicó Sylvia Morales, una abuela que vive con tres de sus nietas y sus padres.
Estoy conmovida por la gratitud de la hija de Sylvia, Sandi. Las lluvias ya no empapan a su hija, Antonia, y tampoco convierten el antiguo piso de tierra de la casa en lodo. “Se siente tan bien saber que está segura”, dijo Sandi. “No tenemos que preocuparnos por las tormentas durante la noche, en particular en esos momentos cuando él tenía que despertar a Antonia y cambiarla de lugar porque se estaba mojando”.
La familia siempre había esperado y orado por [tener] una casa resistente, pero se sentían frustrados porque los trabajos agrícolas mal pagados apenas les alcanzaban para la comida. “Mis hijos solían decir: ‘Dios nos va a bendecir con un hogar’”, expresó Sylvia. “Ahora, les digo, ¡Miren, Dios ha proveído!”
¡Este es nuestro segundo año construyendo hogares nuevos en asociación con la diócesis de Suchitepéquez-Retalhuleu, y esperamos llegar a muchas más familias!
Los miembros de nuestro equipo recordarán por mucho tiempo una alegre ceremonia de bendición de casa que estuvo llena de oraciones, carcajadas y la gracia de Dios. ¡Los beneficiarios de las viviendas agradecieron efusivamente al Señor, y a todos los que apoyaron nuestra campaña!
Sonia Ortiz ofreció este mensaje sincero a nuestros amigos: “Ustedes son el canal que Dios usó para que pudiéramos tener una casa segura. Les agradezco mucho”.
Como madre, estoy emocionada por la alegría de Sonia y la de las demás madres que ahora pueden proteger a sus hijos. Máxima Quintero dijo que se le rompía el corazón cada vez que la lluvia caía sobre su choza con goteras y piso de tierra. “Mis hijos me decían: ‘Mamá está lloviendo y nos estamos mojando’. Como madre de familia, es muy triste no poder proveerle algo mejor a nuestros hijos, pero gracias a Dios, ahora estamos seguros”.
El padre Francisco dio realce a la ceremonia al orar por cada familia y bendecir las llaves de las casas que recibirían, las primeras llaves de casa que alguna vez han tenido. Máxima dijo que sus preciadas llaves siempre les recordarían a los católicos generosos en los Estados Unidos. “Que Dios los bendiga porque Dios está trabajando a través de ustedes. Los llevamos en nuestros corazones. Nunca nos cansamos de orar por ustedes”.
Alabo a Dios cuando veo las bendiciones de hogares seguros que llegan cada vez más a las comunidades remotas, gracias a nuestros benefactores leales. Las madres en estas comunidades están llenas de alegría de que sus hijos se despierten seguros y secos cada mañana, ¡y también lo están sus vecinos!
“Otras familias ven a sus vecinos recibir un hogar y se sienten muy felices y agradecidas al ver que sus vecinos consiguen un hogar nuevo”, dijo Víctor García, el técnico en vivienda del proyecto Caritas de la diócesis. “Esto les da esperanza de que recibirán un hogar nuevo también”.
Nuestros amigos que donaron de manera tan generosa a nuestra campaña Elévese con alegría alimentaron este sentido de esperanza cada vez mayor al financiar:
Minor Otzoy, subdirector de Caritas, dijo que siente “la presencia de Dios” cada vez que se reúne con una familia que celebra un hogar nuevo, una cosecha, o incluso una comida sencilla. “Cuando una bendición llega a las familias a través de Caritas y Cross Catholic, es como el paraíso para ellos”.
¡Gracias a nuestros amigos compasivos, el paraíso de Dios se está revelando ante estas personas trabajadoras y leales!
Las donaciones a esta campaña serán utilizadas para cubrir los gastos de este proyecto incurridos hasta el 30 de junio de 2027, cuando cierra el año fiscal de nuestro ministerio. En el caso de que se recauden más fondos de los necesarios para financiar en su totalidad el proyecto, los fondos excedentes, si los hubiera, se utilizarán para cubrir las necesidades más urgentes del ministerio.
Nuestra misión es movilizar a la Iglesia Católica mundial para transformar a los pobres y sus comunidades material y espiritualmente para la gloria de Jesucristo. Su donación nos permite servir y cambiar las vidas de los más pobres entre los pobres, canalizando la ayuda a través de una red internacional de diócesis, parroquias y misioneros católicos. Este enfoque económico ayuda a romper el ciclo de la pobreza y a promover la evangelización católica.
Gastos administrativos y de recaudación 5.45%
Mas del 94% de todos los gastos de la organización, incluidas las donaciones en especie, fueron dirigidos a programas de apoyo en beneficio de los pobres.
Datos Financeros Auditados del Año Fiscal 2025
Cross Catholic Outreach hace de la buena administración de las donaciones una prioridad y se compromete a seguir los altos estándares de responsabilidad identificados por estas respetadas organizaciones:
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