Three schoolchildren wash their hands at a faucet.
La escuela de la misión Kobonal proporciona agua potable y dos comidas completas al día a sus 1,800 estudiantes, lo que les ayuda a mantenerse saludables y listos para aprender.

Educación y pozos nuevos empoderan a los haitianos

“ Y si Dios empezó tan buen trabajo en ustedes,
estoy seguro de que lo continuará hasta concluirlo el día de Cristo Jesús”. 
(Filipenses 1:6)

Una mujer que habita en una comunidad haitiana —la cual recientemente recibió un pozo nuevo— dijo estas palabras [contenidas] en la epístola del apóstol san Pablo a los Filipenses, las que se le vinieron a la mente cuando consideró cómo les habían proporcionado agua potable a ella y a su familia. Y esto se convirtió en su oración para los católicos en los Estados Unidos que hicieron posible este milagro.

Me inspira a ver cómo Dios aumenta nuestra generosidad cuando practicamos las obras de misericordia corporal de manera que esta aborda tanto las necesidades materiales como las espirituales. Para los hombres, las mujeres y los niños que habitan en la diócesis de Hinche, este alcance respondió de manera eficaz a sus necesidades de agua potable y ayudó a que las familias locales se acercaran a la Iglesia y a nuestro Señor.

Además de proporcionar agua potable a las familias pobres, la misión Kobonal en Haití también continúa educando a miles de niños vulnerables en la zona. La mayoría de las familias que se benefician de estos alcances ven los pozos nuevos y la escuela de la misión Kobonal como una respuesta a sus plegarias, y glorifican a Dios por las bendiciones que les ha brindado en sus comunidades.

Gracias a la respuesta generosa de los benefactores leales de Cross Catholic Outreach, los cinco pozos reparados y los tres pozos nuevos que nuestro asociado local logró construir ahora bendicen a 2,596 personas con agua potable, y la ampliación de la escuela para albergar a casi 300 estudiantes de séptimo y octavo grado ha incrementado en gran manera el impacto espiritual de la misión. Bendecidas por estas mejoras, las familias que ayudamos ahora están dispuestas a compartir la alegría del amor y la misericordia de Dios con todas las personas que se encuentran.

A woman stands with a bucket of water at a colorful doorway.
Nadia se encuentra entre las muchas vidas que han sido impactadas por los cuatro pozos nuevos que fueron construidos este último año.

La bendición del agua potable

Plegaria de Nadia

Nadia Charles es madre de nueve hijos. Su familia pasó dificultades puesto que carecían de un fácil acceso al agua potable. Ella solía mandar a sus hijos a recoger agua de un manantial distante, y esto, a menudo, hacía que llegaran tarde a sus clases en la escuela.

Durante la temporada seca, ella y sus hijos tenían que extraer agua de un agujero en el suelo, y en la temporada lluviosa, si la zona se inundaba, tenían que esperar hasta que la crecida descendiera para llegar a dicha fuente. Cuando la misión Kobonal en Haití comenzó a perforar un pozo nuevo cerca de su hogar, Nadia y sus hijos pensaron que parecía demasiado bueno para ser cierto.

¡Alabado sea Dios! El pozo es profundo, siempre fluye y ha representado una fuente de agua potable y refrescante para Nadia y su familia. “Para mí, parece un milagro”, dijo Nadia. “Me hace pensar en las Sagradas Escrituras (Deuteronomio) cuando Dios proporciona un manantial abundante a los israelitas”.

A woman surrounded by boxes of tomatoes and bags of onions sells one to a customer.
Youdeline vendiéndole tomates a un cliente. Su nuevo negocio está prosperando gracias al programa de microcréditos de la misión Kobonal en Haití.

Actualización sobre Youdeline

“¡Lo que le permiten hacer a la misión Kobonal ha conmovido a mi familia y a muchas otras familias!”

¿Recuerdan a Youdeline Bisinthe y las dificultades que alguna vez enfrentó? Por años, esta joven mujer tenía que caminar durante una hora para recoger agua, y se sentía atrapada en esa vida de pobreza. Aun así, tenía una determinación serena que la llevó a tener esperanza y a orar por algo mejor.

Youdeline ahora está radiante de alegría, y hace poco compartió las maneras en que la misión Kobonal en Haití la ha bendecido desde que empezó a hacer perforaciones en busca de agua en su comunidad. Aunque el trabajo en el pozo todavía sigue en curso, otros programas ofrecidos por la misión han ayudado a Youdeline a darle un nuevo rumbo a su vida.

Desde la última vez que nos reunimos vez con ella, Youdeline inició su propio negocio con la ayuda de un microcrédito que recibió de la misión. Con los fondos que recibió, compra tomates, cebollas, repollo y berenjenas en la frontera de Republica Dominicana, y luego revende los alimentos en el mercado público en Hinche. Con los ingresos que ha obtenido desde que inició el pequeño negocio, ¡Youdeline ha podido comprar dos cabras!

A young boy in his classroom holds up one of his school books.
Gastón actualmente está en séptimo grado en la escuela de la misión Kobonal.

Una escuela con un legado

Conozca a Gastón

¿Qué es lo que más te gusta de la escuela Kobonal?
La manera en que los maestros se preocupan por nosotros. Algunas veces, enseño a otros niños que viven cerca de donde vivo porque ellos no reciben la misma atención que yo recibo.

Materia favorita:
Matemáticas. Mi sueño es llegar a ser un ingeniero. Recuerdo que muchas personas fallecieron a causa de un terremoto que ocurrió en 2013. Como ingeniero, puedo ayudar a desarrollar el país para evitar muertes como esa.

Versículo favorito de la Biblia:
“Dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo. Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó. Macho y hembra los creó. (Génesis 1:26-27)

Mensaje a los donantes:
Gracias por entrar muy en lo profundo en la vida de las familias. Mi familia ha sido beneficiada de diversas maneras. Sin esta escuela, yo hubiera tenido que ir más lejos para asistir a clases, y quizás incluso hubiera tenido que vivir solo. Algunos de nosotros estamos demasiado jóvenes para caminar tan lejos, o para vivir separados de la familia. Siempre recordaré a los donantes en mis oraciones.

A young man in a red shirt smiles for the camera.
Fedener ayuda a dirigir la congregación en el servicio de adoración dominical tocando la batería en la misa.

Un exalumno recibe la primera comunión

Como exalumno de la escuela de la misión Kobonal, Fedener es otro ejemplo brillante del legado de la escuela, un legado de una fe enorme en Dios y esperanza en el futuro. A sus 22 años, Fedener anhela poder asistir a la universidad, sin embargo, considera que un evento que se celebró en la misión la primavera pasada es su mayor logro a la fecha. ¡Fue entonces cuando recibió su primera comunión!

“Veía muchas personas haciendo fila para recibir la comunión cuando estaban en la iglesia, y yo me preguntaba cuándo sería mi turno”, compartió Fedener. “[Los maestros] me explicaron que tenía que preparar mi corazón antes de recibir [la eucaristía] porque no es solo pan [lo que recibimos], sino el cuerpo de Jesús”.

El joven sonrió con entusiasmo mientras hablaba sobre el día en que recibió a Jesús por primera vez: “Mientras hacía fila para recibir el Cuerpo de Cristo, experimenté una transformación, como si una fuerza viniera a mi cuerpo. Sabía que necesitaba agradecer de manera especial a Dios después de haberlo recibido”.

Fedener pide oración mientras continúa sus estudios. Espera poder estudiar ingeniería civil para poder construir hogares e infraestructuras que resistan futuros terremotos.

Un ministerio fructífero

“…sino que es tierra de montes y valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo. De esta tierra cuida Yahvé, tu Dios, y sus ojos están constantemente puestos en ella, desde que comienza el año hasta que termina”.
(Deuteronomio 11:11-12)

Nadia reflexionó en estas palabras de Deuteronomio mientras relataba la bendición de un pozo nuevo en su aldea, y esta realmente describe lo provechoso encontrado en Kobonal. A través de la compasión de amigos como usted y de la labor realizada por los líderes católicos locales, definitivamente están sucediendo cosas maravillosas en esta zona del interior de Haití que alguna vez estuvo en crisis. ¡Que Dios los bendiga a todos ustedes que han desempeñado un papel crucial al aliarse con la misión Kobonal en Haití para forjar ese futuro mejor!

En Cross Catholic Outreach, ¡estamos agradecidos con los católicos en los Estados Unidos que se asociaron con nosotros para hacer posible esta alegría al proporcionar agua y educación a las familias en Haití! Lo provechoso de la misión Kobonal en Haití se está sintiendo más allá de las fronteras de la diócesis de Hinche, lo que solo ha sido posible gracias a esa generosidad.

Done para Hacer la Diferencia

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Las donaciones a esta campaña serán utilizadas para cubrir los gastos de este proyecto incurridos hasta el 30 de junio de 2027, cuando cierra el año fiscal de nuestro ministerio. En el caso de que se recauden más fondos de los necesarios para financiar en su totalidad el proyecto, los fondos excedentes, si los hubiera, se utilizarán para cubrir las necesidades más urgentes del ministerio.