Cuando donantes católicos leales apoyan a nuestros asociados ministeriales en Haití, ellos hacen mucho más que proporcionar viviendas seguras. Ellos crean una ruta para que las personas escapen de la pobreza extrema, prosperen como familia y busquen un mejor futuro, uno que durará por generaciones.
El año pasado, el apoyo de católicos generosos en los Estados Unidos le permitió a nuestro ministerio construir 50 hogares para familias a través de nuestros asociados ministeriales de las misiones Kobonal y Bethsaide. Además, contribuyeron con becas y servicios de salud y ayudaron a brindar orientación vocacional para consolidar la economía familiar.
Nosotros denominamos a este esfuerzo nuestra Campaña Engrandece al Señor, la que proporcionó fondos para proyectos que transforman vidas con varios de nuestros asociados ministeriales, incluyendo a:
Las madres son el núcleo del hogar, por lo que su pérdida en la familia tiene un impacto profundo en los hijos que dejan atrás. En Haití, demasiadas familias han perdido a esposas y madres debido al cáncer de mama, sencillamente porque no se hizo un diagnóstico oportuno para que los tratamientos fueran eficaces.
Esta situación, ya de por sí preocupante, se ha vuelto aún más desafiante debido al descontento en Haití, a la reciente destrucción del Hospital Católico de San Francisco de Sales y a la pérdida de muchas otras instalaciones sanitarias del país.
Gracias a Dios, la Asociación para la Salud y el Desarrollo de Grand’Anse (GAHDA) sigue funcionando y ha estado trabajando con la diócesis de Jérémie para ayudar a concientizar a las mujeres en las comunidades rurales y remotas acerca del cáncer de mama. Cross Catholic Outreach apoya a la GAHDA brindando atención sanitaria esencial y capacitación a enfermeras voluntarias, líderes y grupos religiosos en educación sobre el cáncer de mama. La GAHDA realiza exámenes de detección temprana para reducir el impacto del cáncer de mama, y brinda raciones de comida.
Mirnouzard tiene 52 años y tiene un hijo. Cuando sintió un bulto en su seno, una amiga le aconsejó que fuera a la GAHDA en Jérémie. Se realizó un examen y posteriormente una biopsia. Desafortunadamente, padecía un carcinoma ductal invasivo (o infiltrante). Con el apoyo del personal y del doctor, Mirnouzard pudo viajar hasta el centro quirúrgico para someterse a una mastectomía. Ella está al cuidado de un doctor de la GAHDA y recibe medicamento mensual para el cáncer y alimentos por parte del personal de la asociación.
El apoyo de los donantes le permite a la GAHDA atender a las mujeres en Haití proporcionándoles los recursos que necesitan durante los momentos difíciles de su lucha contra el cáncer.
“Dios nos ha tocado de maneras que no podíamos haber previsto, específicamente con donaciones en el momento justo, con voluntarios y donaciones en especie, todos ofrecidos de manera voluntaria y con amor”, dijo Bette Gebrian, directora ejecutiva de la asociación.
Gracias al apoyo compasivo de donantes católicos, el año pasado la GAHDA proporcionó exámenes de detección y planes de tratamiento de apoyo a 546 mujeres, así como medicamentos y transporte hasta los centros de tratamiento. Además, ofrecieron demostraciones de técnicas de autoexploración a 1,236 mujeres, junto con guías con imágenes que explican paso a paso para un autocuidado mensual.
La Escuela Vocacional Santa Teresa se ubica en Ouanaminthe, una ciudad en el norte de Haití que limita con República Dominicana. Esta zona ha crecido drásticamente en años recientes y posee una población inusualmente joven. Aunque la población joven que habita en la zona posee un gran potencial, tanto el desempleo como la falta de acceso a una educación formal y técnica representan sus mayores obstáculos.
Es por eso por lo que la Escuela Vocacional Santa Teresa ha priorizado la capacitación a trabadores y el desarrollo de programas para apoyar a personas desempleadas, en particular a mujeres y jóvenes. Esto lo logran ayudando a sus estudiantes a adquirir habilidades prácticas como costura, elaboración de velas y decoración. El programa, dirigido por las Hermanas de San Juan Evangelista, brinda a los jóvenes deseosos de aprender habilidades valiosas para el futuro para que puedan llegar a ser autosuficientes.
Durante el año escolar más reciente, el programa matriculó a 63 estudiantes. Una de ellas fue Youse-Darline, una joven que vive con su tío mientras sus padres trabajan en República Dominicana para mantenerla.
Youse-Darline es una niña jovial y extrovertida con un gran interés por aprender, motivo por el cual las hermanas le ofrecieron una beca para que se uniera a la escuela vocacional. Ella ha aprovechado al máximo esta oportunidad y fue, de hecho, la primera entre sus compañeros en hacer una falda nueva a máquina. Además, se esmeró con sus lecciones de guitarra y esperaba hacer el uniforme escolar de sus primos.
Haití enfrenta un ambiente laboral muy inestable, lo que dificulta mucho que los jóvenes con pocas cualificaciones profesionales o con un bajo nivel educativo puedan encontrar un buen trabajo. Muchos asisten a la escuela, pero terminan frustrados y la abandonan después de sexto grado.
El Programa de Becas de la Misión Kobonal en Haití fue desarrollado para ayudar a que los estudiantes asistan a la escuela, permanezcan centrados en su educación y para que se gradúen con las habilidades necesarias para buscar un empleo remunerado. La Misión Kobonal otorga becas a estudiantes de secundaria, de centros técnicos y vocacionales y de las universidades. El año pasado 63 adultos recibieron becas técnicas y universitarias.
Las becas les permiten a los estudiantes asistir a la escuela y cubrir el costo de la matricula, los útiles escolares, la alimentación y el alojamiento.
La historia de Benjamín Darwinson, un beneficiario de las becas Kobonal, es un gran ejemplo del valor de este programa para estudiantes con dificultades. Recientemente hablamos con Benjamín, quien actualmente cursa el cuarto año de la universidad, y nos comentó que su materia favorita es Economía Internacional porque “ilustra cómo un país puede producir y participar en el intercambio de bienes y servicios”.
Ahora que está en cuarto año, planea finalizar la universidad, conseguir un trabajo y, con el tiempo, iniciar un negocio para poner en práctica los conocimientos adquiridos. También le gustaría ayudar a otros jóvenes, del mismo modo en que las donaciones en especie de católicos en los Estados Unidos le han ayudado a él.
“La educación católica que recibí en Kobonal ha sido muy beneficiosa para mí porque me enseñó cómo vivir en sociedad”, nos dijo. “Esto me ha convertido en una persona nueva, ayudándome a comprender la vida de Jesús y cómo anduvieron sus discípulos, como el versículo que dice: ‟Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Si yo no hubiera recibido la beca a través de la Misión Kobonal en Haití, mi educación universitaria podría haberse detenido, puesto que no tengo un padre que pueda atender todas mis necesidades”.
Benjamín está profundamente agradecido por la beca Kobonal y ora todos los días para que la misión encuentre nuevas maneras de ayudar a más jóvenes. Tiene muchos elogios para las personas que lo han apoyado, tanto a él como a otros estudiantes en su misma situación a través de la Misión Kobonal en Haití.
“Gracias a los benefactores de Cross Catholic Outreach que le brindaron a la misión la oportunidad de ayudar a los jóvenes. Yo diría que Dios siempre coloca bendiciones en las manos de quienes dan, no solo en las de quienes reciben”, expresó Benjamín.
Los líderes católicos en Haití están dispuestos a acabar con la pobreza extrema y brindar soluciones duraderas a aquellos a quienes sirven, pero necesitan de nuestro apoyo para triunfar en esa misión importante de misericordia.
Únase a nosotros y sea una respuesta a las plegarias por las hermanas y los hermanos haitianos que necesitan sanación, esperanza y un camino hacia un mejor futuro. A través de su apoyo generoso a Cross Catholic Outreach, ¡los ministerios esenciales como la Misión Kobonal en Haití, la GAHDA y la Escuela Vocacional Santa Teresa pueden continuar transformando a Haití desde adentro hacia afuera!
Las donaciones a esta campaña serán utilizadas para cubrir los gastos de este proyecto incurridos hasta el 30 de junio de 2027, cuando cierra el año fiscal de nuestro ministerio. En el caso de que se recauden más fondos de los necesarios para financiar en su totalidad el proyecto, los fondos excedentes, si los hubiera, se utilizarán para cubrir las necesidades más urgentes del ministerio.
Nuestra misión es movilizar a la Iglesia Católica mundial para transformar a los pobres y sus comunidades material y espiritualmente para la gloria de Jesucristo. Su donación nos permite servir y cambiar las vidas de los más pobres entre los pobres, canalizando la ayuda a través de una red internacional de diócesis, parroquias y misioneros católicos. Este enfoque económico ayuda a romper el ciclo de la pobreza y a promover la evangelización católica.
Gastos administrativos y de recaudación 5.45%
Mas del 94% de todos los gastos de la organización, incluidas las donaciones en especie, fueron dirigidos a programas de apoyo en beneficio de los pobres.
Datos Financeros Auditados del Año Fiscal 2025
Cross Catholic Outreach hace de la buena administración de las donaciones una prioridad y se compromete a seguir los altos estándares de responsabilidad identificados por estas respetadas organizaciones:
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