Gloria solía caminar unos 15 kilómetros (más de 9 millas) para ir a buscar agua para su familia, un viaje agotador que hacía, a menudo, después de clases. Tenía que apurarse para regresar a su casa antes que oscureciera, y cuando llegaba a la casa se sentía demasiado cansada para terminar las tareas.
Pero gracias a los benefactores de Cross Catholic Outreach, ¡Servicios de Agua y Saneamiento El Buen Samaritano perforó un pozo nuevo en su comunidad! Ahora la madre de Gloria tiene tiempo para recoger agua diariamente, lo que le da a Gloria el tiempo y la energía para terminar su tarea de manera satisfactoria.
Ella está agradecida por la bendición del agua potable, lo cual ha hecho algo más que saciar su sed, ¡satisface sus ansias de aprender! Para expresar su agradecimiento, Gloria escribió un poema titulado “El agua es vida”. Uno de sus versos dice: “No la desperdiciaremos. La ahorraremos”.
¡El agua potable ha cambiado la vida de Gloria! Ahora, desea tener un futuro mejor desde que el acceso al agua no se interpone más en el camino de su educación y sus sueños.