A teacher at the Kobonal Mission School in Kobonal, Haiti, leads a lively class discussion.
El acceso a la educación es un regalo invaluable para los niños pobres en Haití, ya que les ofrece una salida de la pobreza.

Llevando esperanza a Haití

En Cross Catholic Outreach, nos sentimos inmensamente bendecidos de trabajar con donantes católicos compasivos que desean marcar una diferencia duradera en la vida de los pobres de Haití. Con su ayuda, es posible transformar la vida de familias que luchan contra circunstancias adversas inimaginables: el hambre, la indigencia y las condiciones de vida precarias.

El año pasado, el apoyo de católicos generosos de todo el mundo permitió a nuestro ministerio llevar viviendas seguras, alimentos nutritivos y sistemas de agua potable a familias necesitadas en Haití. Además, ese apoyo permitió otorgar becas a niños que, de otro modo, no podrían asistir a la escuela; realizar entregas mensuales de alimentos, jabón y otros artículos de primera necesidad a las personas mayores; e implementar programas agrícolas para ayudar a que las comunidades y las familias prosperen.

La educación empodera e inspira a la próxima generación

En los Estados Unidos y en otras partes del mundo, la educación a menudo se da por sentada, pero para muchas familias en Haití, esta sigue siendo un lujo. Las cuotas escolares, los uniformes y los útiles escolares están mucho más allá del alcance de los padres, cuyo principal objetivo debe ser asegurar alimentos suficientes para proteger a sus hijos de la desnutrición.

Tristemente, sin acceso a la educación, esos valiosos niños corren el riesgo de no aprender nunca a leer, escribir o desarrollar competencias laborales demandadas. Para ellos, asistir a la escuela podría marcar la diferencia entre romper el ciclo de la pobreza o perpetuarlo durante otra generación.

Afortunadamente, instituciones como la escuela de la misión Kobonal en la diócesis de Hinche, están logrando importantes avances para mejorar el acceso a la educación. Con el apoyo financiero de donantes compasivos, estas escuelas pueden otorgar becas que permiten, incluso a las familias más pobres, matricular a sus hijos. Se proporcionan uniformes, libros de texto e incluso comidas diarias.

Saphira, una alumna de noveno grado de la escuela de la misión Kobonal, planea ser enfermera cuando crezca.

“El mensaje que quisiera enviar a los donantes es uno de profundo agradecimiento por todo lo que han hecho por mí”, dijo. “Siempre oraré por ellos, para que Dios los proteja y les conceda aún más [bendiciones], porque sin ellos yo no estaría donde estoy hoy”.

Students taking notes at their desks.
Unos estudiantes toman notas con esmero en la escuela de la misión Kobonal, en la diócesis de Hince, Haití.

Familias en Haití se benefician de microcréditos

Fundada para ayudar a aliviar la carga de la pobreza en una de las zonas más pobres de Haití, la misión Kobonal Haití es un faro de esperanza para las familias de la diócesis de Hinche. Las iniciativas de la misión incluyen escuelas y becas para estudiantes de escasos recursos, la construcción de viviendas para familias que no cuentan con un lugar seguro donde vivir, microcréditos para personas que desean emprender un negocio y muchos otros proyectos que transforman las comunidades.

Anise, una comerciante, se ha beneficiado personalmente de un microcrédito, lo que le ha permitido ampliar su pequeña tienda de abarrotes. Vender alimentos de consumo diario le genera ingresos y evita que sus vecinos tengan que realizar un viaje agotador a tiendas más alejadas. “Cuando las personas necesitan algo, lo encuentran en mi tienda”, dijo con orgullo. “No tienen que ir hasta la ciudad”. 

Anise está profundamente agradecida con quienes hicieron posible el programa de microcréditos. “Agradezco a Dios por darles fortaleza y valor, así como ideas maravillosas para ayudar a las personas a solicitar créditos para emprender negocios”, compartió. “Pido a Dios que los proteja a ellos y a sus familias dondequiera que vayan”.

Anise, a shopkeeper, bags groceries for a customer.
Anise, una comerciante, empaca los víveres de un cliente.

Vitafood ayuda a los niños y a las familias en crisis

El hambre ha alcanzado un punto crítico en Haití, donde más de la mitad de la población enfrenta inseguridad alimentaria aguda (Programa Mundial de Alimentos). Por eso, Vitafood constituye una parte fundamental de nuestra misión en Cross Catholic Outreach. Estos paquetes de alimentos, enriquecidos con nutrientes esenciales, proteínas y carbohidratos, y que no requieren refrigeración, cambian la vida de las familias que viven en la pobreza extrema.

La mayoría de los hijos de Guerda ya crecieron y se mudaron, pero los más pequeños todavía viven en casa. Como propietaria de un pequeño negocio, Guerda obtiene un ingreso modesto al vender artículos de limpieza y cosméticos en el mercado local. Sin embargo, debido a la difícil situación económica de Haití, los clientes son pocos y su negocio ya no genera tantos ingresos como antes.

Antes de unirse al programa de alimentos de Kobonal para familias indigentes, la vida de Guerda era sumamente difícil. Sus hijos tenían bajo peso y sufrían de desnutrición, una situación desgarradora para ella y peligrosa para ellos.

A woman in a pink blouse smiles at the camera.
Los envíos de Vitafood permiten que madres como Guerda mantengan a sus hijos sanos y bien alimentados a pesar de la grave escasez de alimentos en el país.

¡Alabado sea Dios! Gracias al apoyo que ahora recibe, Guerda afirma que la vida de su familia se ha transformado. La inseguridad alimentaria ya no es una preocupación y sus hijos pueden tener la certeza de que cada día tendrán suficiente para comer. Guerda está profundamente agradecida por los alimentos nutritivos proporcionados por amigos y benefactores que nunca ha conocido. Ora para que la misión continúe creciendo y más familias como la suya puedan librarse de la carga del hambre.

Two children seated on the dirt floor of their home eat soup from metal bowls.
Dos de los hijos menores de Guerda disfrutan de su cena sentados en el piso de su pequeña vivienda. Vitafood ayuda a mitigar los efectos de la desnutrición.

El desarrollo agrícola apoya la dignidad

Una de las formas más importantes en que las familias en Haití pueden salir de la pobreza es volverse más autosuficientes mediante la producción de sus propios alimentos y la creación de sus propios negocios. Los programas agrícolas, como los que Cross Catholic Outreach apoya en Kobonal y en otras comunidades de Haití, proporcionan los medios y la formación necesarios para lograr ambas cosas.

Bajo la dirección de los equipos de la misión, niños, padres y vecinos se reúnen para aprender técnicas eficientes para cultivar repollo, maíz, berenjena, frijoles, papaya, naranjas, bananos y mucho más. ¡Qué bendición para las familias que padecen hambre y para toda la comunidad!

Al disponer de alimentos cultivados en el hogar, las familias dependen menos de productos costosos provenientes de otras regiones o países. También pueden vender el excedente de sus cosechas y utilizar esos ingresos para comprar más semillas, herramientas y artículos de primera necesidad, como ropa y útiles escolares.

Cross Catholic Outreach está profundamente agradecida a los benefactores compasivos que invierten en el futuro de Haití al apoyar a las familias haitianas.

A woman harvests outer leaves from a field of cabbages.
Cultivos como el repollo prosperan en los huertos, permitiendo que mujeres como Miguerta proporcionen a sus familias una alimentación más nutritiva y obtengan ingresos.

Done para marcar la diferencia

$0.00$50.00
$0.00$100.00
$0.00$200.00
o
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Las donaciones a esta campaña serán utilizadas para cubrir los gastos de este proyecto incurridos hasta el 30 de junio de 2027, cuando cierra el año fiscal de nuestro ministerio. En el caso de que se recauden más fondos de los necesarios para financiar en su totalidad el proyecto, los fondos excedentes, si los hubiera, se utilizarán para cubrir las necesidades más urgentes del ministerio.