En los países en desarrollo, una educación de calidad es uno de los caminos más seguros hacia mejores oportunidades laborales, lo que aumenta las posibilidades de que un niño escape de la pobreza generacional. Esta práctica reduce el matrimonio infantil, mejora la salud mental y física, e infunde esperanza en el futuro brillante que Dios desea para todos sus hijos.
Durante el año fiscal 2025, Cross Catholic Outreach apoyó proyectos educativos en 13 países. Sus fieles contribuciones permitieron construir salones de clase, cubrir salarios docentes, y ofrecer becas, libros de texto y uniformes a estudiantes de escasos recursos. Por ejemplo, construimos salones de clase en Zambia y en Haití a través de nuestras alianzas con las Hijas del Redentor y la Misión Kobonal, respectivamente.